La toma en picada puede ser interesante.
Si estamos decididos a terminar con la monotonía de nuestras tomas y queremos enriquecer nuestra colección fotográfica es necesario formarnos un criterio estético. Y para esto no hay nada mejor que empezar por la forma en que observamos las escenas. Entonces, qué tal si probamos distintos ángulos o puntos de vista. Seguramente nos proporcionará una visión muy distinta de la misma toma. Esta aclaración parece una obviedad, pero luego de ver gran cantidad de personas que se plantan en un punto y desde allí realizan sus capturas sin moverse ni un milímetro, quién sabe porqué, vale la acotación.
La altura de la cámara es importante.

La altura en que estamos situados es de suma importancia para la composición. Tal vez, cuando alguno de nuestros familiares nos acerque la tarjeta de algún psiquiatra amigo para que nos medique luego de vernos tirados en el piso para hacer una toma a nivel rasante o estemos trepados a una escalera para hacer una toma picada,será el momento en que debamos superar el miedo al ridículo y animarnos a ver desde los puntos menos esperados.
Cuando sacamos una fotografía es porque queremos mostrar o comunicar algo y allí radica la importancia de incluir o excluir algún objeto de la toma. Nos centramos en la idea y desechamos todo lo que no sume a lo queremos expresar.
Algunas consideraciones:
1) Moverse hasta encontrar el ángulo apropiado.
2) Enfocar lo que queremos destacar y desenfocar lo que nos distrae de la idea principal.
3) Las luces y sombras son un recurso muy importante para la composición ( solo basta ver películas donde la iluminación es trabajada con la importancia que merece para darse cuenta, cuánto vale este recurso.)
4) No conformarse, siempre se puede más.
5) La misma toma (exterior) en distintos momentos del día cambia totalmente.
6) Darnos permiso para la diversión y el relajamiento, porque seguramente potenciará nuestra creatividad.