Archivo de Noviembre de 2008
Hoy vemos recorrer imágenes por el mundo con una rapidez nunca antes vista. Un grupo de policias blanco es filmado por un teléfono celular, mientras golpean a un joven negro en plena calle. Un funcionario público es captado por una camara oculta cuando está en plena tarea de coima.Y Miles de escenas, que tal vez siempre sucedieron pero nunca se obtenían testimonio, hoy se ven registradas por un ejercito de improvisados o no, camarógrafos o fotógrafos que con un simple teléfono captan imágenes que nos testimonian al instante lo que era muy dificil de tener. Es incalculable el poder que este suceso ocaciona en nuestras vidas. Hoy vemos en vivo y en directo gracias a cualquier aficionado que esté en el momento oportuno con su cámara de foto o filmadora o el dispositivo que sea nos muestre la irrebatible realidad.Se vislumbra una nueva comunidad de “paparazzis” aficionados dispuestos a registrar lo que siempre se supo pero no se podía mostrar. La tecnología permite que en un instante, por medio de internet se desparrame imágenes que cobran un poder inusitado. Pareciera que se está gestando una “nueva comunidad” dispuesta a captar y mostrar lo que antes era casi imposible realizar.
La fotografía digital pone a nuestra disposición una gran cantidad de recursos que con el sistema tradicional (película fotográfica) eran más limitados. Esto no nos libra de que por más que nos compremos la cámara más moderna o la de mayor precio nos asegura de plasmar en papel lo que teníamos planeado mostrar. No olvidemos que la fotografía se rige de los principios básicos de la pintura. Las perspectivas, las sombras, las luces, lo que pongamos o dejemos de incluir dentro de nuestra toma, influirá definitivamente en el resultado final. Por lo tanto deberíamos comenzar con una idea clara y definida de lo que queremos mostrar, así sea un paisaje, un retrato, o cualquier tema que lo consideraramos como artístico. Tomamos el comando de la situación y nos movemos hasta encontra el “punto de vista” que creemos adecuado. Cuando nos alejamos o nos acercamos de nuestro objetivo a fotografiar estamos incluyendo o sacando imágenes de nuestra “obra” que tal vez distraigan o aporten a nuestra idea. Aunque esta aclaración parezca obvia, he observado muchas personas que comienzan a sacar fotos desde un punto fijo, sin moverse de su lugar, como si fuera el único ángulo de toma. En concecuencia no debemos olvidar nunca cuál es nuestro objetivo principal y no apartarnos de el.
Si observamos con atención, siempre las escenas a fotografiar están conformadas por líneas o siluetas que por separadas, tal vez no nos aportan nada, pero en su conjunto y mezcladas entre sí forma otras formas que van dando su aporte a la visión general. Para ver esto es necesario que vayamos educando nuestra mirada fotográfica, sabiendo que estamos limitados por el perímertro del visor.
Por último, si hay algo de lo que no deberíamos apartarnos es de la idea que nos motivó a hacer esa toma, a ser fieles a nuestra expresividad- Que el resultado sea el producto de lo que buscabamos y no el que nuestra cámara nos dió. He escuchado muchas veces: “en realidad mi idea era otra, pero me salió esto, he igual me gusta”. No te conformes aunque te guste lo que sacó tu cámara. Se exigente y trata de lograr en la toma lo que en un principio tenías como objetivo fotografiar.
Esta toma no es obra de la casualidad…
Henri Cartier-Bresson (22 de agosto 1908 – 2 de agosto 2004). Fue un célebre fotógrafo francés- Fiel a su concepción: “poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo momento en el que se desarrolla el clímax de una acción” Predicó en la práctica la idea de captar el “instante decisivo”. Algunos los considerarn el padre del fotoperiodismo. Con su estilo influyó a generaciones de fotógrafos.
