Archivo de Octubre de 2008
Es convieniente hablar de objetivos fotográficos y no de lente, ya que este dispositivo se compone de un sistema de lentes que que cumple la función de corregir las aberraciones ópticas. La luz que llegue hasta el sensor de imagen será lo más fiel posible si los elementos que componen el objetivo son de óptima calidad. Las fábricas más confiables que producen estos dispositivos son: Nikon, Canon, Sigma, Pentax, Zeiss,Olympus, Leica, entre otras. Un factor importante es la luminosidad, que significa la apertura relativa o número f de un objetivo es el cociente entre la distancia focal de un objetivo y el máximo diámetro de su diafragma y nos da una indicación sobre la cantidad de luz que puede dejar pasar.Esta luminosidad estará dada entre el objetivo y la imagen proyectada en el sensor. La distancia focal Indica la distancia en milímetros desde el centro óptico del objetivo al plano focal y define el poder de desviación de una lente u objetivo.La distancia focal la determina el ángulo de incidencia de la luz sobre la lente. Las marcas que se destacan por su exelencia corrigen los indices de refracción construyendo las lentes tratados con una composición química de gran tecnología. Para corregir las averraciones cromáticas se utilizan grupos de lentes convergentes y divergentes que compensan dichas distorsiones. Si bien es un tema estríctamente técnico es necesario dejar en claro que a la hora de evaluar la compra de una cámara deberemos saber cuál es la marca del objetivo, puesto que este elemento influye forma determinante en el resultado final. Podemos prescindir de ciertos accesorios pero el objetivo es una de las partes más importante de la cámara. Es natural que si buscamos optimización en este elemento, el precio estará acorde a la calidad obtenida.
Carl Zeiss Distagon T* 18 mm f3.5
Un ejemplo `para aprender sobre exelencia de una gran empresa.
La fábrica alemana Carl Zeizz de Jena que representó el ascenso económico de Alemania en el siglo XIX, no solo fué innovadora en el rubro de óptica de presición, sino que su principal contribución fue la de haber comprendido de un principio que la industria moderna debía basarse en la ciencia moderna.
Organizaron un plantel de artesanos competentes para que tomaran clases de instrucción sistemática, obligándolos a asisitir regularmente a lo largo de su vida de trabajo. Para mejorar sus métodos, unieron a los operarios más experimentados con ingenieros, químicos y diseñadores de lentes para elaborar nuevos productos y perfeccionar el proceso y la tecnología.
Que gran distancia existe entre aquel personaje que Fellini bautizó en “La Dolce Vita” con el nombre de “paparazzo” y los implacables “paparazzis” de hoy, a los que algunos califican de “aves de rapiña”. Tal vez su fama se la hayan ganado. El personaje de Fellini no era más que un aficionado atrevido que osaba sacar fotos a personajes famosos sin su consentimiento y en situaciones comprometidas. En ese momento era toda una provocación, pero recordemos que, cuando se creó el oficio de “reportero gráfico” a princios del 1900, todo era muy disitinto; el fotógrafo se presentaba, pedía permiso para hacer las tomas, todo era más pautado, había reglas que seguir. Pero todo cambió a partir de las décadas del 50 y 60 cuando los paparazzis se multiplicaron e introdujeron una forma distinta de manejarse. Siempre en grupos, camuflados, vestidos de modo informal, con sus cámaras escondidas y listas para disparar. Merodeando por los lugares que sus víctimas suelen frecuentar, pero con la paciencia incansable del cazador que espera a su presa. Por ejemplo: la fotografía de un director de cine tomando café, tal vez, podían venderla en cien dólares, pero si ese mismo director era retratado con su amante y tratando de alcanzar al fotógrafo con una trompada, le pagarían mil dólares. A ellos (los paparazzis) no les importa si el famoso tiene una enfermedad terminal que quiere ocultar, o esconder algúna infidelidad con su amante de turno, o si algunos de la realeza decidan tomar sol desnudos en la soledad del mar
A los paparazzis no les impórta tanto la técnica como sí el momento o la situación a fotografiar. Si bien se los podría acusar de morbosos e insensibles, tambíén es cierto que ellos ofrecen los que otros demandan.
Pero parece que la tecnología está gestando una nueva “comunidad” de impensados paparazzis a partir de los teléfonos celulares con cámara fotográficas. Como que un ejercito desorganizado de individuos que deambulan en las puertas de canales de TV, restaurantes o cualquier sitio en el que pudieran encontrar algún famoso, político o mediático en situación comprometida para poder “escracharlo”. Pero de esta nueva “comunidad” comentaré en otro post ya que me parece interesante observar el poder de cámaras en manos de mucha gente, en cuialquier momento y lugar. Ultimamente hemos visoto imágenes que recorren el mundo encuestión de segundos captadas por un improvisado y circunstancial paparazzi.
Hasta la próxima
Antes la película fotográfica, hoy el sensor de imagen.
El sensor de imagen es lo que el rollo fotográfico fue para la fotografía convencional. Este elemento está fijo en la cámara y no debe cambiarse a diferencia del rollo.
El sensor de imagen es una matriz de elementos fotosensibles ( píxeles ). La función de la matriz es la de convertir la luz que recibe en impulsos eléctricos, que por medio de un circuito se puede detectar, digitalizar, amplificar y almacenar.
El número de píxeles que tenga el dispositivo se mide en millones de píxeles (megapíxeles Mpx). Así que, cuantos más megapíxeles tenga, mayor será la ampliación que nos permita hacer. Ej: Con 3 Mpx podríamos imprimir una foto de 20cmx25cm.
A la hora de evaluar sobre el tema tendríamos que tener en cuenta el tamaño del sensor, ya que es de suma importancia. Si bien es cierto que cuantos más Mpx mejor, es necesario tener en cuenta que, a mayor tamaño del senso. cada pixel es de mayor tamaño, haciendo que cada pixel absorba mayor cantidad de fotones y por consiguiente mayor información. También con un mayor tamaño de sensor obtendremos fotos con menor ruido y será capaz de obtener imágenes más claras en ambientes con poca luz. De la misma forma se disminuirá las aberraciones cromáticas lo que ayudará en el resultado final.
Consideremos la importancia a tener en cuenta: las fotografías tienen una proporción de 4/3 y si el sensor no tiene ese formato 4/3 podríamos sumar más imperfecciones.
Conclusión: Lo mejor será un sensor grande con un formato 4/3, con mucha cantidad de píxeles. A su vez, el tamaño de la máquina y su precio se elevarán en consecuencia.
Con el arribo masivo de la fotografía digital, se ha profundizado la diferencia entre aquellas personas que se han animado a incursionar en las nuevas tecnologías y aquellas que se sienten abrumadas y excluídas del ámbito de la informática; gente que toda su vida ha tenido como hobby esta actividad o han sido los encargados de recoger en forma gráfica las vivencias familiares, hoy se encuentran distanciados de esta afición, al suponer que la fotografía digital demanda inexorablemente el sentarse frente a una computadora. A ellos, es preciso aclarar, que no necesariamente tienen que hacerlo, ya que con sólo llevar a un laboratorio digital la tarjeta de memoria pueden encargar sus fotos con la asistencia de personal especializado, imprimir sus imágenes en 1 hora o en el acto si lo quisieran. Sólo tienen que saber pedir qué es lo que necesitan.
No sólo pueden copiar sus fotos, también hacer Cds de seguridad de sus tarjetas de memorias, llevar sus mejores tomas para que se las editen o elaborar un collage digital siguiendo su propia idea artística.
De esta manera podrían concentrase en la toma, que es lo que más les interesa y “descargarse de la angustia técnica” que, en definitiva, es aquello que los está complicando.
Las nuevas cámaras digitales tienen en su display una interfaz muy amigable; de hecho que las hacen así para que el usuario pueda disfrutar de la toma sin tener que estar lidiando con tecnicismos, pero es conveniente reconocer que los tiempos han cambiado y no está mal reconcilarse con lo tecnológico; o ¿acaso hay algún ámbito en el que interactuemos donde no haya una “compu” de por medio?. Porque hacer una cola en un banco si podemos pagar los impuestos por internet; o chatear con nuestros familiares en Italia, España o en el lugar más lejano del mundo con solo hacer clic.
Tenemos como nunca todas la información en la punta de los dedos y desde la comodidad de nuestro hogar.
A mí, en un principio me pasó esto de estar “bloqueado”, pero un día me animé a cruzar el puente y descubrí que son más los beneficios, que el esfuerzo por adaptarse a lo nuevo.
Así que si se compran una “digital” hay que leer el manual, aunque todos sabemos que los manuales están escritos para que nadie los entienda.
Es recomendable siempre hacer la adquisición en casas especializadas y con personal voluntarioso que nos resuman los principales puntos a tener en cuenta. Muchas casas de electrodomésticos están vendiendo cámaras, pero no le pregunten al vendedor qué es un píxel porque dificilmente se los pueda explicar y menos recomendarle un equipo que vaya de acuerdo a las necesidades del cliente.
En nuestros locales (www.paparazzifotografia.com) contamos con personal capacitado para orientarlo y resumirle los aspectos más importantes a tener en cuenta para el manejo de la máquina.
Pregunte, consulte opiniones, investigue en Internet, pero no se prive de sacar fotografias porque hay momentos irrepetibles que no los podemos dejar pasar.
Hasta pronto.
En breve seguiremos con la temática habitual de a fotografía digital, mientras tanto ¿qué tal un poco de los “Jonas Brothers”


